A continuación veremos una breve guía con nociones generales de cultivo casero, podrás ampliar esta información visitando nuestro blog, donde encontrarás artículos de ampliación.

Donde cultivar

El cultivo en la tierra producirá siempre plantas más equilibradas a nivel medicinal y agrícola / sanitario, gracias a la simbiosis con todo el medio. Pero en su defecto la calidad de la medicina es más que aceptable en el cultivo en maceta. Siempre que cultivamos a pleno sol, podemos tener problemas de exceso de calor, normalmente la planta amarillea y deja de evolucionar correctamente. No especificamos que es sensible al exceso de sol, significa que es una planta muy resistente, aunque en pleno verano podemos tener momentos en que sufra un poco. En este caso, si queremos que la planta siga creciendo, debemos protegerla con una sombrilla o malla de sombreo, y si está en un tiesto, debemos moverlo a un lugar con más sombra.

  • Cultivo en maceta: Uno de los principales problemas que la gente se encuentra es la falta de vigor de las plantas. Lo ideal sería renovar la tierra cada año, al menos parcialmente, deshaciendo las raíces enrolladas y podando un poco. Hay muchas tierras que están a la venta que son muy ácidas, ya que muchas flores se adaptan bien en cultivo ácido. La planta medicinal requiere una tierra similar a la de las hortalizas, así que debe preguntar al vendedor de turba o tierra si es apta para plantar hortalizas. Si tiene compuesto puede mezclar un 33% de compost, un 33% de arena y 33% de tierra arcillosa o la que tenga más cerca de casa. Si las plantas no crecen suficientemente, debe poner más compost. A veces la tierra es muy arcillosa y la raíz se asfixia o bien el compuesto es muy débil y en la planta le falta alimento. En este caso puede añadir nutrientes al agua o incrementar la cantidad de compuesto, nutrientes o estiércol. Otro problema que la gente se acostumbra a encontrar es el cloro del agua. El cloro inhibe la vida de la planta y la vida de la tierra, y amarillea las plantas. Así que la opción más idónea si os pasa esto es dejar el agua un día al aire libre, para que se evapore el cloro. Si la planta sigue amarilla o no crece bien, se debería introducir abono dentro la tierra o el agua, tal como se ha indicado en el apartado “abono”. Si persiste el amarillamiento o la falta de crecimiento es que tenemos una plaga, enfermedad o una carencia mineral, esto último puedes suplirlo abonando con otro abono. Pero debemos vigilar en no abonar en exceso, porque también el exceso de abono amarillea la planta y la paraliza. La cantidad de estiércol de compost para tiestos debe ser un puñado al año como mucho, si la planta es grande dos puñados, y si la calidad del estiércol es muy baja o de origen vegetal, puede tirar hasta 10 puñados , todo depende del volumen de la planta y la potencia del abono. Mucha gente pregunta si es saludable cultivar en las ciudades, la respuesta es que es más saludable en el campo. Pero la planta cultivada en maceta también tiene propiedades medicinales y si los abonos son buenos también tiene buena calidad nutritiva. Lo que tienen las ciudades es una contaminación más alta, pero no hay que hacerle caso, ya que igualmente lo estamos respirando, la solución es la depuración interna al menos una vez al año. En el blog, puedes encontrar diferentes formas sencillas depurativas, para evitar posibles intoxicaciones o acumulaciones de tóxicos.

  • Cultivo en tierra: Dependerá de la calidad de la tierra y del vigor de la planta. Si tenemos una tierra muy árida y compacta, es conveniente abonar previamente y trabajarla con motocultor. Es importante hacerlo sobre todo cuando la tierra se esponja más, tras unas lluvias y en luna menguante, ya que la tierra no se compactará con trozos. También puedes comprar calendarios lunares, que te cuentan el día idóneo para trabajar la tierra, pero siempre debes evitarlo después de lluvia para no compactar la tierra, con el consiguiente deterioro de la vida de la tierra. Otra opción es dejar la tierra labrada, como creando montículos. En primavera la podrás trabajar con mucha suavidad. Si tienes el suelo muy árido o cualquier tierra, también puedes utilizar el sistema de “Mulching” que consiste en cubrir la tierra con paja, restos vegetales, compuesto … utiliza el que tengas. Al no tocar el sol directamente la tierra, va volviendo la microvida en la tierra, multiplicando la calidad de las plantas y la tierra. Un error que mucha gente hace es mezclar los restos vegetales con la tierra. Si esto ocurre, se produce una putrefacción dentro la tierra y la planta deja de crecer. Cuando aplicamos restos vegetales en la tierra y luego la queremos trabajar, las tenemos que apartar para no mezclarlas dentro. Otro sistema muy sencillo y fácil de mantener: se crean unos bancales profundos y se añade un palmo de compost. El compost, al no tener maleza, hace que sea muy fácil de cultivar y produce exuberantes plantas. Recordemos que este compuesto debe tener poco nitrógeno, como mucho un 25% de restos de estiércol animal, el resto debe ser vegetal. Mucha gente intercala las medicinales a huerto creando una simbiosis con las plantas hortícolas, reduciendo notablemente los problemas de hongos y plagas. Uno de los diseños más agradables y prácticos consiste en crear unos contornos y intercalaciones permanentes alrededor del huerto de frutales, medicinales y flores.
  • Trasplante: muchas veces las plantas vienen con las raíces enrolladas. Para que la planta pueda crecer libremente, debería desarrollar las raíces o hacer una poda para que el flujo de savia circule mejor. Si la planta tiene mucha hoja, también es interesante hacerle una poda, para que toda la energía la dedique a la creación de las raíces. La forma más correcta de plantar cualquier planta es no enterrar el cuello (parte aérea). De cualquier planta podemos distinguir la raíz y la parte aérea; si entierran la parte aérea podemos tener problemas de fondo. Hay alguna planta que le gusta que la entierren, como la tomatera, pero son excepciones, si se acuesta un poco no pasa nada, el problema es cuando se acuesta mucho o poco y hay exceso de agua y se pudre el cuello antes que salga la raíz. Los primeros 15 días se debe regar cada día un poco, para mantener la humedad y que la planta no sufra. Si plantamos en el suelo tenemos que hacer un riego bien abundante el primer día, para que el agua baje al menos a dos metros de profundidad, después sólo tenemos que mantener la humedad. Si el cultivo es en la tierra directa, al cabo de los 15 días tenemos que parar el riego y sólo regar cuando la planta nos lo pida, suele ser el cuarto día o el decimoquinto día dependiendo de la textura de la tierra y las necesidades de cada planta.

Marcos de plantación

Los marcos de plantación son muy relativos, dependerá mucho de la calidad de la tierra y el riego. La cifra que hemos puesto es orientativa para terrenos no muy vigorosos, pero tampoco para terrenos muy poco fértiles. Es decir, la cifra es una media. Si tienes un terreno muy fértil, deberás aumentar la distancia; y si tienes un terreno muy poco fértil deberás disminuir la distancia entre plantas.

  • Riego: Ya hemos comentado el peligro del exceso de riego para el favorecimiento de hongos y bacterias. Siempre que regamos poco una planta medicinal el resultado será un mayor potencia medicinal y un sabor más fuerte. Si regamos menudo obtendremos una menor cantidad de medicina por gramo, un sabor más suave y más cantidad de hoja al año. A partir del decimoquinto día del trasplante se debe reducir el riego lo máximo que se pueda. Sólo es recomendable regar cuando la planta manifieste los primeros síntomas de hojas marchitas. En este caso estaremos estimulando las raíces, por tanto estaremos creando una planta con mucha raíz. Si el riego fuera diario, la planta casi no tendría raíces, y en este caso tendríamos una planta poco resistente a plagas y enfermedades: totalmente dependiente de agua diaria.

  • Poda: Si la planta se hace muy grande o se empieza a secar, es conveniente sacar las partes secas o descabezar la parte alta si está creciendo mucho, para que pueda rebrotar con fuerza. La poda ayuda a rejuvenecer, sobre todo en tierras muy fértiles.
  • Recolección de la semilla: El ciclo de producción de semilla de cada planta es diferente, pero lo que si que todas tienen en común es el orden evolutivo: Primero sale la flor y después de la flor se produce la semilla. Suele tardar de uno a cuatro meses. En el momento que se empieza a secar la semilla, se debe tener cuidado de que no caiga al suelo. Se recogerán las partes ya un poco secas, porque si lo recogemos en verde probablemente no nacerá la semilla o tendrá poca fuerza. Para separar la paja de la semilla primero se debe triturar todo bien fino con la mano, y después se debe balancear. Entonces, la semilla cae justo debajo y la paja vuela. Si aún se quiere separar mejor se puede meter en un cubo de agua. Las semillas que caen al fondo del cubo son las buenas, las que flotas son las malas. Sin embargo, se debe tener en cuenta que hay plantas cuya semilla flota siempre.

Abono

Si abonamos en exceso la tierra, probablemente tendremos problemas de hongos o plagas, o bien tendremos plantas en exceso de nitrógeno (muy tóxicas). Aprovecho para advertir la costumbre de abonar en exceso los huertos, si así lo haces, estás produciendo plantas en un potencial tóxico para la salud muy alto. Puede utilizar cualquier tipo de abono natural, los más recomendados son el compost, ya que están preparados para la asimilación de amoniaco de la planta. A ser posible el compuesto debe ser una mezcla de estiércol animal y restos vegetales, cuanto más variadas mejor. El compost o estiércol no deben oler, deben tener olor a tierra y mantener un punto de humedad, para que sean asimilables por la planta. Si se han secado, costarán más de asimilar, por eso siempre se recomienda mezclarlo con la tierra, es decir, no dejar el estiércol o compuestos encima de la tierra, ya que al secarse pierden su forma orgánica y se vuelven minerales de más difícil asimilación. Otra solución son los abonos líquidos, que puedes encontrar en cualquier tienda, o los líquidos del estiércol o compost.

Plagas y enfermedades

Si no se indica que la planta es sensible a alguna plaga o enfermedad, se da por supuesto que es una planta muy resistente. Normalmente las plantas medicinales no tienen demasiados problemas de cultivo. Si sabes qué plaga o enfermedad tiene, puedes buscar un remedio natural, o puedes comprar cualquier libro de agricultura ecológica. Por

suerte ya puedes encontrar en viveros y tiendas especializadas, productos fitosanitarios sin toxicidad que pueden ayudar a combatir el problema.

Siempre se recomienda a nivel general no abusar del riego, el exceso de agua crea medios idóneos para la proliferación de hongos y bacterias, al igual que el exceso de abonos o la carencia. También influye el cómo se trabaje la tierra o su calidad. Por supuesto si la planta no se adapta al clima, tendrá problemas sanitarios.